“La placenta contiene sustancias capaces de estimular o inhibir procesos en tejidos y órganos, por lo que puede ser útil para tratar enfermedades, entre ellas algunas de la piel”, afirma Ernesto Miyares, Director General del Centro de Histoterapia Placentaria de La Habana. Los tratamientos a base de placenta humana “tienen un efecto curativo en algunas enfermedades de la piel, como el vitiligo, la psoriasis y la alopecia areata”.
Las investigaciones llevadas a cabo por el
Centro de Histoterapia Placentaria de La Habana (Cuba) han permitido el desarrollo de una serie de medicamentos derivados de la
placenta humana que mejoran distintas enfermedades cutáneas.
“La placenta contiene sustancias capaces de estimular o inhibir procesos en tejidos y órganos, por lo que puede ser útil para tratar enfermedades, entre ellas algunas de la piel”, afirma
Ernesto Miyares, Director General del Centro de Histoterapia Placentaria de La Habana.
En este sentido, indica que los tratamientos a base de placenta humana “tienen un efecto curativo en algunas enfermedades de la piel, como el vitiligo, la psoriasis y la alopecia areata”.
El vitiligo es una patología cutánea que se caracteriza por la aparición de manchas blancas en la piel.
“Se trata de una enfermedad muy frecuente, con una enorme trascendencia social, que afecta al uno por ciento de la población de todas las razas y países”, subraya la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).
Esta entidad explica que la melanina, el pigmento que da color a la piel, al pelo y a los ojos, se produce en unas células llamadas
melanocitos. De este modo, “si los melanocitos se mueren o no pueden formar melanina, la piel toma un color más pálido o se vuelve completamente blanca”, precisan desde esta entidad.
Así, las manchas blancas propias del vitiligo se deben a la pérdida de este pigmento. Según indica la AEDV, cualquier parte del cuerpo puede verse afectada.
“Normalmente se afectan ambos lados del cuerpo por igual, de forma simétrica y las zonas donde aparece con más frecuencia son la cara, los labios, las manos, los brazos y las áreas genitales”, detalla.
Hace más de cuatro décadas las investigaciones médicas atisbaron que la
placenta humana podría ser útil para tratar el vitiligo. En 1970,
Carlos Miyares Cao, que trabajaba como profesor de Farmacología en la Universidad de La Habana (Cuba), estudiaba el metabolismo de las placentas mantenidas vivas después del alumbramiento cuando, de manera casual, encontró una sustancia estimulante de la pigmentación de la piel.
“Al aplicar extractos de placenta al pezón del curiel macho sexualmente inmaduro, observó cómo aumentaba su pigmentación en comparación con el pezón y la areola donde sólo se aplicó el vehículo del extracto, en ese caso, alcohol y agua”, narra el doctor
Ernesto Miyares.
De este modo se llegó a la conclusión de que tal hallazgo “podría ser útil en la enfermedad de la piel donde se ve afectada la pigmentación”, comenta.
Ernesto Miyares explica que la sustancia derivada de la placenta con la que se trata el vitiligo en la actualidad estimula, tanto la reproducción de los melanocitos, como la síntesis de melanina que se produce en dichas células.
Psoriasis: descamación en inflamación
En el caso de la psoriasis, “el extracto placentario EP-100 aumenta los niveles de AMPc intracelular, disminuyendo así la reproducción epidérmica exagerada y descontrolada”, afirma Miyares.
“Los brotes de la enfermedad cada vez son más leves, con menos lesiones y los periodos entre crisis se hacen más prolongados.
Cuando el paciente pasa dos años sin brotes de psoriasis, entonces decimos que está curado”, apunta el dermatólogo.
La psoriasis es una enfermedad cutánea que produce descamación e inflamación. Según indica el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos.
Ocurre porque los
linfocitos T, se activan indebidamente y causan, a su vez, la activación de otras respuestas inmunitarias.
“Normalmente, el proceso de recambio celular de la epidermis es de treinta días, pero en las personas con psoriasis dura aproximadamente cuatro días. Esto genera la acumulación de células en la capa córnea y se manifiesta en forma de placas de escamas blanquecinas y descamación exagerada”, destaca
Acción Psoriasis, una asociación integrada por pacientes con psoriasis y por sus familiares.